lunes, 16 de junio de 2014

Volar no es tan difícil. (Quien algo quiere, algo le cuesta).


Esperas ese tren el cual te traerá de nuevo a la vida, pero cansado de llevar tantos recuerdos en la maleta lo pierdes, y tras el se van todas tus ilusiones, todas menos una, y vuelves a tu cama y lo sueñas y te propones conseguirlo. Luchas, te acercas y cuando lo tienes parece que sale volando, entonces saltas, vuelas, pero eres un ángel sin alas que no puede volar. Caes, pero a casi 10 centímetros del cielo la ilusión soñada anteriormente parece agarrarte de la mano y te prohibe caer, y la ves, la miras y le coges la mano ofrecida y es ahí cuando volar no te parece tan difícil. Notas tus pies alzarse del suelo y cuando puedes saborear las nubes tu mano se escurre y a gran velocidad la esperanza se pierde mientras caes de nuevo, estás tirado en el suelo y mil personas pasan y ninguna ayuda. Tu cara empapada mira hacia arriba y el karma parece que te la ha jugado, pero es ahí cuando notas una molestia en la espalda y notas crecer unas alas, y comprendes que hay que luchar por unas alas que no tenemos y que nos llevarán a atrapar las ilusiones, saborearlas y hacerlas realidad, porque en realidad, volar no es tan difícil. 



-Neus Lozano.



      





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