Es irónico, te quiero, pero no quiero volver, ni que vuelvas, no, porque todo se repite una y otra vez, y duele, y me conformo con tener el recuerdo de tu sonrisa en mi mente, ese momento en el que sonríes y a los dos segundos nuestros labios se juntan formando un dulce, pero intenso beso. Quizás no necesite decirte esto, ni tampoco hacerte saber que has sido mi vida y que aun eres dueño de ella, solo quiero que entiendas que nos hemos perdido el uno al otro, pero yo, no puedo soportar la idea de que en una frase el 'tu' y el 'yo' ya no sean un 'nosotros'.
Deja de colarte en mi mente sin permiso, porque lo que fácil viene, fácil se va, y creeme, que me jodes cuando vuelves, pero más, mucho más cuando te vas.
Solo añadiré una cosa, y es que echaré de menos la forma en la que sonríes y la forma en la que me hace perder el Norte, pero ya he visitado demasiadas veces en Sur junto a ti, y ya estoy de regreso, y esta vez dispuesta a comerme el mundo.
Bloggers!
Hoy traigo un relato que escribí hace un tiempo, que cuenta el mal sabor de boca que deja en ocasiones el amor. En esta entrada no tengo mucho que añadir, solo que si la persona que estuvo en tu pasado ya no está, es porque no merecía estar en tu presente. Abrele los brazos al futuro, te abrazará de vuelta.
Neus Lozano :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario